Benjamín Capillo — Lima, Perú

Puedo testificar que el Entrenamiento de Tiempo Completo, ETC, es de Dios, porque sólo Dios es quien puede tocar nuestra persona y es por medio del entrenamiento que lo hace. Aprendí que el significado de ser entrenado es que nuestra persona sea tocada por Dios y que Dios necesita tocar toda nuestra persona.

 

Antes de venir al entrenamiento tuve el sentir de ser útil al Señor y servirle de manera apropiada, aunque era un buen deseo, pude darme cuenta que no era lo primero. En primer lugar, necesitaba aprender a amar al Señor con todo mi corazón, con toda mi alma y con toda mi mente y con todas mis fuerzas (Mr. 12:30). También aprender que Dios necesita personas apropiadas en vida, la vida divina. La única manera de llegar a ser tales personas es por medio de que Dios nos toque de manera personal e intrínseca.

 

Son muchas las verdades que nos son impartidas en cada una de las clases y muchas las revelaciones en cuanto a la persona de Cristo las que me llevaron a conocerle y amarle; todo esto fue mucho más provechoso al tener el entorno apropiado, que nos provee el entrenamiento, mediante el cual estas verdades y revelaciones son forjadas en nosotros con el fin de que formen parte de nuestra vida normal de iglesia. Con toda seguridad puedo animar y aun alentar a los jóvenes en las iglesias locales, que aman al Señor y desean serle útil en Su propósito, a que vengan al ETC y a abrirse lo más que puedan a Su obra salvadora.

 

(Entrenante graduado en diciembre del 2010)

 

 

 
 
 

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