María José Isasi — Fernando de la Mora, Paraguay

Estoy al comienzo de mi segundo año de entrenamiento debido a la sabiduría de Dios. Al inicio de este semestre el Señor en Su hablar me iluminó con mucha luz en Oseas 7:8b donde dice que “Efraín fue torta no volteada”. Por Su misericordia estoy siendo volteada, necesito este segundo año para que el Señor siga trabajando en mí. El entrenamiento es un ambiente donde Dios ciertamente está operando en todo mi entorno, aun en mi salud para que me vuelva a Él, para que sea saturada con Cristo, este es Su deseo y quiero cooperar para no ser una torta no volteada.
 

Además ya no estoy pidiendo cosas a Dios, Dios sólo tiene a Cristo para darme, quien es la sabiduría y el poder de Dios (1 Co. 1:30). El Señor me ha dejado ver que si soy sabia a la manera humana, fuerte física y sicológicamente, en verdad no necesito a Cristo como poder de Dios. Pero gracias al Señor que Dios en Su sabiduría está encontrando la manera que le necesite, sólo puedo decir: “¡Señor soy débil, te amo, me deleito en ti, y no puedo vivir sin ti, no puedo ser una entrenante sin ti, quiero ser una bienaventurada que necesita y experimenta a este Cristo como el poder y la sabiduría de Dios!”.

 

(Entrenante en su tercer semestre, mayo, 2011)

 

 

 
 
 

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